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Proyecto Haema (Hippocampus) 128
joey_queer wrote in exo_fics



Música: Gun in my hand


“¿Por qué el amor puso una pistola en mi mano?
En mi cama, en mi cabeza, en mi mano.
¿Fue por la redención? ¿Fue por venganza?
¿Fue por la botella? ¿Fue por la cornisa?
¿Fue por la emoción de empujar mi esperanza hasta el borde?”



Fuente Yuri Black


Capítulo 128: Tao

No iba a morir si dar la lucha, así que con un rápido movimiento, saqué mi arma y disparé. Todo por allá se volvió un alboroto. D.O. logró desarmarme, pero yo también conseguí lo mismo con él. No era la primera vez que nos enfrentábamos cuerpo a cuerpo, ya habíamos medido nuestras fuerzas, solo que esta vez yo no usaba una máscara.

Aunque en esa habitación había demasiada gente entrometiéndose, golpeé al gigante de las orejas enormes y a Lay. Al final, fueron Sehun, y Kris los que lograron atraparme mientras el de las grandes orejas, y Xiumin sujetaban a D.O.

Jongin gritó desesperado y puso un poco de orden. Los demás se encargaron de los niños, que empezaron a llorar cuando todo afuera se volvió un caos.

—Basta, ustedes dos —exigió Jongin—. En la habitación de al lado está mi hijo y su amiga Fei y si llegan a salir lastimados por todo esto, juro que el que se va a convertir en un asesino soy yo. Esto tiene que detenerse hoy mismo —agregó con cansancio.

Gracias a Jongin, me amarraron y me quitaron todas mis armas.

—Asesinaste a gente inocente —escupí hacia D.O.—. Mientras yo viva, no voy a permitir que tus crímenes queden impunes.

—¡CHÚPAME EL CULO! —me gritó de vuelta y yo me revolví enojado.

—¿Gente inocente? —preguntó Kris— Rubio, sé que mi amigo es un jodido psicópata, pero nunca lo he visto poner un dedo sobre gente que no lo merezca. Incluso cuando atacó a Luhan tenía sus razones. Las personas a las que defiendes eran unos asesinos.

—¿Qué? ¡No! ¡Claro que no! Kris, él te ha lavado la cabeza… —aseguré—. Yo puedo decirte la verdad.

—Será mejor que lo hagas —dijo mientras sacaba varias cervezas de su refrigerador—, porque de eso depende que salgas con vida de aquí…

Miré a todas esas personas a mi alrededor. Podía darme por muerto en ese mismo instante, así que al menos me aseguraría de que Jongin conociera la verdad para que no permitiera que D.O. se acercara a Haema nunca más. Así empecé mi relato.

Había pasado muchos años de mi vida admirando a Jeon Jin e intentando trabajar duro para ser como él hasta que todo acabó de esa horrible manera. Cuando las autoridades nos dieron aviso de que su funeraria había sido quemada y lo que se rescató de sus huesos indicaban un violento ataque previo al fuego, sentí que moría. Ya había obtenido la confianza suficiente como para que me hablara del negocio funerario que usaba como fachada para poder estar cerca de Jeong Hyuk y llevar a cabo experimentos secretos de suma importancia que buscaban el bien para la humanidad.

Me había dicho que solamente buscaban beneficios y me mostró varios expedientes que así lo sintetizaban. Yo me sentía muy orgulloso de él porque trabajaba sin parar para los negocios familiares y también para la ciencia, pero no se llevaba ningún crédito por ello. Su actitud siempre fue sumamente modesta, aunque era un poco frío, supongo que con tantas cosas en la cabeza la mayor parte del tiempo estaba estresado.

¿Y cómo no estarlo? Me había confesado que gracias a los avances científicos que estaban realizando con el Proyecto Haema, sus vidas eran amenazadas. Había una persona que los quería muertos. En ese momento, no presté demasiado cuidado a ello y por eso ahora tengo arrepentimientos.

El Proyecto Haema buscaba la cura a enfermedades de infertilidad. Se supone que había dado inicio hace muchos años, un poco antes de mi nacimiento, con un equipo de científicos al que denominaron G-6. Su líder, Dong Wan, era un hombre lleno de carisma, capaz de encantar a todo aquel que conocía, muy diferente a otro de los científicos, quien se preocupaba más por su trabajo que por agradarle a la prensa o al decanato universitario. Ese hombre era Jeong Hyuk, el amigo de mi padrastro.

Jeong Hyuk era un tipo por completo dedicado al estudio, lo que podría decirse una verdadera rata de laboratorio, sin mayor encanto ni vida social, sin mayor posesión que sus libros sobre química. Solo había una cosa que su corazón deseaba aparte de conseguir descubrimientos nobles para la ciencia: él estaba totalmente enamorado de Ye Yin, una mujer bajita, de ojos grandes, labios sensuales y sonrisa fácil.

Ye Yin era la joven que atendía en la panadería más cercana a la universidad. No fueron pocas las veces que Jeong Hyuk asistió a ese lugar a beber café y comer rollos de canela mientras se aprendía de memoria sus fórmulas químicas, hasta que un día sacó sus ojos de los libros para observar a la jovencita que le ofrecía un poco más de café y en ese instante, su mismo cerebro fue víctima de muchas reacciones químicas que se sucedieron, dejándolo por completo enganchado a una sonrisa femenina.

No importaba qué tan tímido fuera, después de algunos meses de torturarse al verla en silencio, decidió que daría todo de sí mismo para enamorar a aquella señorita; así que le comentó a su mejor amigo en el laboratorio universitario acerca de la persona responsable de sus distracciones y suspiros. Dong Wan, mucho más sociable y galante, supo muy bien cómo aconsejarlo, de modo que después de dos meses de cortejo, Jeong Hyuk y Ye Yin tuvieron su primera cita. Fue una lástima que resultara un completo desastre.

Tal vez no había sido una buena idea llevarla al cine a ver terror, pero era la única película que estaba en cartelera y Dong Wan le había dicho que si a ella le daba el suficiente miedo, iba a terminar abrazándolo. Tuvo razón con la mitad de las cosas: a ella le dio miedo, pero acabó enojada con él por someterla a tal tortura.

Fue muy difícil que Ye Yin aceptara salir con él una vez más. La segunda respuesta positiva vino dos meses después. Esta vez, acudieron al teatro a ver una presentación de ópera para la cual Jeong Hyuk se gastó hasta el último de sus ahorros, pero al menos obtuvo un beso al final de la cita.

Su primer beso.

Estaba convencido de que todo había valido la pena tan solo por haber vivido ese dulce beso venido de los labios más carnosos e inocentes que haya visto el mundo.

Así fue como empezaron a salir, sin embargo, no por eso todo fue fácil. Después de un tiempo, él se dio cuenta de lo difícil que era mantener a una novia feliz y a la vez ser el número uno en su clase, así que con menos horas de sueño y unas pocas más de compromisos, su rendimiento decayó y fue superado por unos siete alumnos más, entre ellos su mejor amigo.

Él quería convencerse de que aquello no importaba, de que era más valiosa su relación con Ye Yin que una simple calificación, pero la verdad era que durante toda su vida lo único que Jeong Hyuk había tenido era su orgullo académico y desprenderse de él le había dolido. Fue así como en una riña típica de enamorados jóvenes, acabó siendo lastimado por las palabras de su novia, quien le exigía un poco más de tiempo y citas de calidad donde él no estuviera durmiéndose en el cine o dejara de oírla mientras hablaba, y Jeong Hyuk acabó lanzando en su rostro palabras más hirientes porque estaban llenas de reproches acerca de sus estudios, que se mantenían afectados por una mal agradecida.

Esa fue su primera pelea grave, después de cinco meses de noviazgo. Para contentarla lo intentó todo, pero las cosas no parecían mejorar, así que Jeong Hyuk volvió con su amigo, el rey de las citas, para pedirle otro consejo, como antes. Dong Wan no se hizo esperar, pero incluso sus mejores tácticas no daban resultados cuando de su compañero y esa chica de la panadería se trataban. Parecía que ella había dejado de amarlo, por lo que Dong decidió ir a conocerla él mismo e indagar qué clase de mujer era para poder aconsejar mejor a su amigo.

Después de una semana, los resultados fueron positivos y Ye Yin accedió a tener una cita doble en la hamburguesería del pueblo. Dong Wan estaba siendo acompañado por una alumna de la universidad, una chica sofisticada que estudiaba Educación, con una actitud demasiado estirada para el gusto humilde de Ye Yin, pero con una nariz respingada que le daba glamour a todo lo que hacía, incluso a esa forma de levantar el dedo cuando sujetaba su vaso de CocaCola.

Esa vez, las cosas fueron un poco difíciles porque la estudiante fue demasiado antipática e incluso Dong Wan tuvo que defender a Ye Yin cuando su cita hizo algún comentario sobre la apariencia de la panadera.

La siguiente cita, Dong Wan estuvo acompañado de otra mujer, pero tampoco fue muy simpática. Ya que él era una persona tan sociable, no le fue difícil congraciar con Ye Yin y siendo amigo de la pareja, crearon la pequeña costumbre de salir a pasear cada viernes por la noche. Durante un mes completo, Ye Yin y Jeong Hyuk lo vieron cada viernes con una chica distinta.

Hubo uno en específico que Jeong Hyuk tuvo que quedarse trabajando horas extras en el laboratorio de la universidad, estaba haciendo todo lo posible por recuperar el primer puesto en la lista de calificaciones, así que esa noche, Dong Wan llegó a la pizzería solo para avisar que su amigo no podía asistir y que él había dejado a su otra novia. Jeong Hyuk no supo bien por qué después de esa ocasión la actitud de su novia fue otra con él. Ella no estaba especialmente enojada, pero parecía pensativa y ya no reía tanto como antes, es más, lucía cansada y triste.

Luego, los padres de Ye Yin fallecieron en un accidente en el que se quemó su negocio. Ella heredó el resto de sus pertenencias, así que tenía lo suficiente para vivir bien por los próximos siete años mientras decidía a qué iba a dedicar su vida. Jeong Hyuk pensaba que la sonrisa de su amada volvería algún día cuando el luto acabara, pero eso nunca ocurrió. Una horrible noche, ella decidió no volverlo a ver y le rompió el corazón, aunque no fue nada comparado a lo que sintió cuando una semana más tarde, la vio besándose con su mejor amigo. Un mes después, Dong Wan y Ye Yin contrajeron matrimonio.

Y no es como si Dong Wan no se hubiera disculpado con él mientras imploraba piedad de rodillas por haberse enamorado locamente de la mujer con los labios en forma de corazón. No es como si en medio de una borrachera, Jeong Hyuk no hubiera dicho que lo disculpaba porque no podía lidiar con la humillación. Él conoció a otra mujer y también se casó, aunque no la amaba, solo pretendía olvidar. Tuvo una hija y se graduó. Nació el G-6, donde su ex mejor amigo (con el que ahora se trataba como un simple conocido) era el líder.

No importa el tiempo que pasaba, Jeong Hyuk seguía amando con locura a Ye Yin. Se mantenía comparando en secreto a su mujer y sufría mientras esperaba que su amada se diera cuenta de que Dong Wan nunca iba a quererla como él, pues era un auténtico mujeriego, sin embargo, ese día nunca llegó. Dong Wan parecía amar a Ye Yin con sinceridad y los grandes ojos negros de esa mujer brillaban con más intensidad cuando miraban a su esposo.

Una noche en la que Dong Wan acudió a dar una conferencia en otra ciudad, hubo un pequeño temblor en la capital. Jeong Hyuk no pudo evitar preocuparse por Ye Yin, a quien sabía sola en casa. No fue un error hacerlo, pues al llegar la encontró llorando y aterrada. Era la primera vez que estaban a solas desde la noche de su ruptura. Ella le ofreció una disculpa y un trago de ron. Él aceptó, aunque después pidió otro más y ayudado con el alcohol acabó abriendo su corazón, y con las palabras más apasionadas fue capaz de dejar ver su alma por primera vez de una manera tan cruda que logró conmover el corazón de aquella mujer y que su corazón diera un vistazo a las emociones de un tiempo pasado, aquellas sensaciones poderosas que solo se guardaban con el primer amor.

Todo empezó con una tonada... la dulce canción infantil que él cantaba en los oídos de Ye Yin cuando eran novios, solo porque ella decía que la ayudaba a dormir... la canción de Natasha siempre la había relajado y él quería que ella estuviera relajada en esa ocasión.

No importaba lo mucho que esa noche se amaron y besaron, al día siguiente, cuando Dong Wan volvió, el corazón de Ye Yin se sintió lleno de culpa, porque a pesar de lo mucho que había amado a Jeong Hyuk, ya esas emociones no existían y el alcohol la había llevado a cometer una locura que nunca se perdonaría.

Para Jeong Hyuk fue el último golpe a su orgullo, haber sido rechazado incluso después de desnudar su alma de esa manera. Su corazón no pudo seguir siendo misericordioso y en secreto los odió con todas sus fuerzas, a la pareja que seguía besándose feliz frente a él, a la pareja que un mes después anunció que serían padres y presumió de la noticia como si él no tuviera corazón.

Él también tuvo un hijo con su esposa algún tiempo después. Constantemente comparaba lo hermoso que era el pequeño Kyung Soo con sus ojos enormes, su mirada inocente y sus mejillas regordetas, a diferencia de su propio hijo, Jongin, un chiquillo flaco y desgarbado que lloraba sin cesar y hacía travesuras allá donde fuera: se comía las flores del jardín, se enojaba cuando lo querían sacar de los juegos infantiles en los restaurantes, una vez, incluso metió un maíz en su nariz y tuvieron que llevarlo a emergencias para que el médico lo extrajera con unas pinzas.

Posiblemente no era un niño que creciera para llenarlo de orgullo, pero se culpaba a sí mismo, ya que él nunca había hecho nada de lo cual enorgullecerse, ni siquiera pudo mantener a su lado a la mujer que amaba; así que a veces, cuando llegaba casa, miraba a su pequeño niño dormir y le pedía disculpas a la vez que le prometía ser duro con él, con el fin de convertirlo en un hombre que pudiera mantener a su lado a la mujer que amara.

Mientras tanto, su concentración se dobló en su trabajo y decidió que haría cosas para que su familia de segunda clase se sintiera orgulloso de él; al menos en el laboratorio debería poder hacer algo que valiera la pena. De ese modo, se convirtió en un científico imparable. Trabajaba con tanta pasión que muy pronto se ganó la admiración y el favor de algunos de los integrantes del G-6. Aprendió a utilizar sus palabras tal y como había visto a Dong Wan hacerlo siempre y se proyectó como una persona amable, sensata y confiable, más allá de sus verdaderas intenciones.

Sus proyectos empezaron a tener éxito, la gente empezaba a reconocerlo más que a Dong Wan, a quien su vida familiar lo tenía por demás absorbido, ya que solamente poseía ojos para su querida Ye Yin y su pequeño Kyung Soo, a quien le vaticinaba un futuro brillante.

“¡Es muy inteligente!” —decía— “No le tiene miedo a nada” —se le inflaba el pecho cuando se trababa de hablar de su hijo.

Hasta que una noche, descubrió el experimento en el que Jeong Hyuk había estado trabajando: inspirado en los caballitos de mar, había estado llevando embarazos a término con machos de distintas especies. Dong Wan lo obligó a cancelar el experimento alegando un propósito poco claro y de escaso o nulo beneficio para la humanidad.

Destruyó el Proyecto Hippocampus. Todas las horas de trabajo, toda la dedicación, sus sueños, ¡su orgullo! ¡Todo a la basura! Todo a la basura una vez más, como siempre sucedía en su vida cuando se acercaba Dong Wan.

Jeong Hyuk no se quejó, solamente lo miró en silencio mientras en su interior juraba que esta vez no iba a dejar las cosas así, y trabajó en secreto por su propia cuenta, para elaborar su proyecto de una manera personal. ¡Todo sería más glorioso!

Tiempo después, Dong Wan y su esposa murieron en un trágico accidente. Jeong Hyuk quiso hacerse cargo de Kyung Soo, pero su compañero de trabajo y mano derecha de Dong Wan, Hye Sung, no lo permitió. Él era el padrino del niño, así que tenía el derecho de llevar a cabo la adopción y así lo hizo. El G-6 se desintegró y los científicos restantes trabajaron cada cual por sus propios medios.

Con el paso de los años, Jeong Hyuk tuvo que laborar como botánico para mantener a su familia. Llevaba una vida tranquila hasta que su hijo pasó por una horrorosa adolescencia en la que empezó a escaparse de casa y a salir con hombres mayores. Hombres.

Él se había enfadado muchísimo porque a pesar de que siempre tuvo mano dura, Jongin no era ni la sombra de lo que el botánico esperaba de su hijo varón. Tampoco había mostrado el menor interés por la ciencia; ese chico lo único que quería era bailar y ver televisión. Estaba muy decidió a correrlo de casa si seguía andando por ahí anunciando a los cuatro vientos que era homosexual, ganándose el odio del pueblo y las críticas de una pésima paternidad para él, pero su mujer se opuso a eso con vehemencia. Era la primera vez que tenían una discusión tan fuerte y él acabó golpeándola en la cara, de modo que ella le escupió la verdad: Jongin no era su hijo biológico.

Habían sido tantas noches solitarias mientras él trabajaba en el laboratorio, habían sido tantos desplantes y tanta frialdad de su parte que ella, durante un tiempo, mantuvo relaciones con un amante apasionado que la abandonó en cuanto la supo encinta; así que la mujer decidió callar el dolor del desamor y quedarse donde estaba por el bien de su hija y de su próximo bebé, hasta el momento en que el bienestar de su hijo menor se vio amenazado y no pudo ocultar más la verdad.

Jeong Hyuk no quiso divorciarse porque no anhelaba un fracaso más en su vida, así que fingió perdonar a su mujer y seguir adelante, pero lo cierto es que no lo haría. Compró una propiedad bastante lejos e inició su propio proyecto científico mientras pasaba cada vez menos tiempo en casa. Los niños nunca supieron la verdad, él siguió siendo su padre.

Su hijo menor entró a la universidad en la capital y Jeong Hyuk no quería que una vez viviendo solo, se comportara sin ningún límite, así que compró una pequeña propiedad para estar cerca de Jongin. Pudo dedicarse por completo a la ciencia, pero un tiempo después, Kyung Soo entró a su casa y lo atacó. Estuvo a punto de darle muerte alegando que él había sido el causante del fallecimiento de sus padres, estaba enloquecido.

Jeong Hyuk no había sabido de Kyung Soo por un buen tiempo, pero se sintió mal cuando lo vio lleno de tatuajes, piercings y viviendo como un bandido. No era para nada como Dong Wan lo había proyectado mientras vivía. El chico escapó después de golpearlo, pero volvió unos días más tarde y robó varios expedientes sobre el “Proyecto Hippocampus 2”. Desde ese día, Jeong Hyuk no supo más de él y un tiempo después, su esposa tuvo un accidente y falleció.

Las próximas noticias que tuvo de Kyung Soo fueron funestas. El chico loco había experimentado con su propio cuerpo y ahora tenía un hijo junto a Jongin, sí, el mismo hijo de Jeong Hyuk. Se enteró por los mensajes de uno de los mejores amigos de su hijo y del mismo Jongin, quien le habló del pequeño niño, sin saber que estaba viviendo con un psicópata.

Jeong Hyuk esperó durante mucho tiempo sin saber bien qué hacer hasta que Kyung Soo se volvió mucho más violento y empezó a asesinar a algunos sobrevivientes del G-6. Entonces, él raptó al pequeño niño y empezó su “Proyecto Haema”, en el que participaba mi padrastro. Hicieron varias pruebas al niño, al que llamaron Haema, lo que significa “Caballo de mar”. El pequeño se enfermaba constantemente y ellos tomaban pruebas para verificar que su desarrollo estaba siendo el de un niño normal. Fue en ese momento en que necesitaron mi ayuda y mi padrastro me relató toda esta historia.

Mi deber era cuidar de Haema hasta que ellos pudieran encontrar a Kyung Soo y enviarlo a prisión, de modo que el bebé y Jongin quedaran fuera de peligro. Decidieron que lo mejor era no decirle nada a Jongin porque no sabían qué tan cegado podría estar por Kyung Soo. Todo se manejó con mucho cuidado.

Yo me encariñé con Haema, quien la mayoría del tiempo se negaba a hablar, pero conmigo se comportaba bastante bien. Yo solía cuidarlo solo por las noches, ya que durante el día me dedicaba a los negocios familiares.

Pero Kyung Soo no tenía límites: asesinó a mi padre, quemó su negocio y una noche llegué al lugar de Jeong Hyuk, como siempre, pero encontré todo en llamas. Los resultados de las investigaciones no mostraron nada de importancia, pero yo sabía toda la verdad: Kyung Soo había entrado al laboratorio a robar a Haema y asesinó a todos.

Investigué a Jongin, pero él estaba desolado por la muerte de su padre. Estuvo muchos días con su hermana mayor y no parecía tener contacto con Kyung Soo ni con Haema. Él seguía sin saber nada de lo ocurrido y creí que era mejor no hacerlo sufrir más, así que no lo busqué, pero a él… a Kyung Soo… iba a matarlo con mis propias manos e iba a poner a Haema en un lugar seguro, ya sea conmigo o con Jongin. El problema era que no sabía absolutamente nada de Kyung Soo y no lograba encontrarlo.

Hasta que di con su paradero y mi venganza dio inicio.

Nunca pensé que acabaría de esta manera, pero al menos pude decir toda mi verdad. Eso fue lo que pensé en ese momento... Antes de que ese grupo de hombres rellenaran con información nueva los huecos que habían en mi historia...


Continuará...

Solo voy a repasar por si alguien se confundió con el hecho de que Soo siempre fue hijo biológico de Jeong Hyuk y Kai no, o sea la hermana de Kai es hermana de los dos xD

Capítulo 129
Kyung Soo

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Fuente google

  • 1
ESTO SE VA A DESCONTROLAAARRRRRRRR (?) bueno ya se descontroló...

Ay dios... Yo quiero saber que pasará, o más bien que pensará Kyungsoo de lo que dijo Tao, sobre quien es su verdadero padre y todo... Omg ;;

Igual tengo que decir que la admiración si que le afectó a Tao XDD ¿Como puede pensar que una persona puede experimentar con su propio cuerpo y tener éxito en tan "poco tiempo" o pocos intentos? Que no mame xDDD me reí mucho en esa parte porque es tan hilarante si quiera pensar que alguien experimente de esa manera consigo mismo ¡Y aun este vivo! Este Tao, de verdad... Desde ese momento yo ya hubiese pensado que algo muy extraño ocurría.

Bueno, nos leemos en el siguiente. ^^!

demonios!!

(Anonymous)
que enredo es todo esto, ahora resulta que a quien Kyungsoo mato es a su propio padre, aunque igual no lo hubiera dejado vivir de haberlo sabido, me pregunto si el si lo sabia, hizo experimentos con el, tendria que saberlo, pero si supo que era suyo y de la mujer que amaba ¿aun asi lo dañaria de esa forma? pues talvez si, pero talvez no creyo que en verdad lo fuera, pucha, las dos mujeres fueron unas infieles, por eso Jongin es morenito, jaja es hijo del Carmelo, por lo menos se quita el peso de que su papa mato a su mama y fue asesinado por kyungsoo, porque aunque lo sienta asi no lo es, y que otra cosa es lo que vieron en el archivo de chen? ¿algo relacionado con la verdadera paternidad de Soo o seria algo mas?

ya decia yo que Tao sabia algo importante, bueno, talvez deje de perseguir a Kyungsoo luego de saber la verdad, o talvez crea que mienten y intente dañar a alguien, aunque no creo, pero en fin

pd. por un momento tuve miedo de que el Kaisoo fueran hermanos, seria terrible, aunque no es nada del otro mundo porque igual pueden darse amor ¡viva el incesto! :D

att.martyper

oie soy bien idiota... en que momento se dice que soo es hijo del ese tipo? en verdad no lo supe D: ahhh

Este capitulo me gusto, estuvo genial oh dios fue increible :3 por un momento se me olvido que Tao estaba narrando y cuando llegue a la parte de que los padres de D.O habian muerto en un accidente y que habia experimentado con su propio cuerpo me quede de "What? O.o enserio? no habian sido asesinados de manera sangrienta?" luego ya recorde que era Tao el narrador jejejeje x'D Oye tengo una duda inmensa... que tenian los archivos que vio el Chenchual? D: ahhh!! estoy con la intriga

voy a hacer un capítulo especial para sacarte todas esas duditas <3

La que no entendio nah
Marica admito que no entendi. Que loco chama, yo leyendo esta vaina y estaba mas perdia que papa noel en marzo.

jajajajajajaja que ahueonao leer tantos capítulos y luego no entender xD

  • 1
?

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